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domingo, 26 de diciembre de 2010

¿QUÉ ES LITERATURA? (Alfonso Torres)


La Literatura, además de arte, es pensamiento, cultura e historia.
Al contrario que otras artes o ciencias, es fiel testigo del mundo en el que nace, vive y muere, aunque para algunos perdura eternamente a lo largo de los años.

Y siempre es necesaria, más aún hoy que tenemos la suerte algunos de vivir en democracia. Pues sin literatura no hay libertad, y sin libertad imposible es la existencia de democracia. Sin embargo la literatura tiene la grandeza propia de las ideas y al igual que estas, incluso en épocas crueles de ausencia de libertad, ha existido, oculta, enterrada, subversiva, pero ha sobrevivido.
Pues la literatura alimenta el espíritu, da alas a la imaginación y nos muestra otras realidades distintas a la nuestra, tres aspectos fundamentales para ser críticos y autocríticos y asi desear la Utopia en nuestras vidas y nuestros mundos.



Dice la frase que la verdad nos hará libres. Acertado refrán y aplicable a la bendita literatura. Pues su ejercicio esta enlazado intrinsicamente al conocimiento y entendimiento tanto de nuestra historia como de nuestra cultura, y con ello, de nuestra propia existencia, pues ya lo resumió Ortega en su máxima "yo soy yo y mis circuntanscias", y esa circuntanscia es igual a historia y cultura, a entorno y educación, lo que nos rodea y lo que hemos mamado.Y aunque parciales, nuestra historia y nuestra cutlura son verdades, ya que como diría Ramón de Campoamor "todo depende del color del cristal con que se mire".



Por todo esto, la literatura no debe ser censurada ni descuartizada ya que de su avance depende el progreso de nuestras mentes, la educación de nuestros espíritus y la libertad de nuestro ser, y agraviarla a ella es dañarnos irremediablemente a nosotros mismos.

viernes, 17 de diciembre de 2010

CARTA ABIERTA ACERCA DEL EXISTENCIALISMO Y SU DEPRESIÓN (Alfonso Torres)


Carta ficticia enviada al cura Manuel, personaje protagonista de la novela de Unamuno "San Manuel Bueno, mártir".

Santiago de Cuba.
Marzo de 1929.

Estimado D. Manuel:

Una vez más en esta agitada isla, saco tiempo para escribirle tras haber recibido carta de Lázaro el pasado mes.
Confio en que todo marche bien en la apacible Valverde de Lucerna y espero que su estado haya mejorado a lo largo de este mes desde que el bueno de Lázaro escribiera que usted andaba decaido y apesadumbrado con un estado de salud algo desmejorado. Comprendo su honda preocupación, Buen Manuel, pues yo sufro de la misma dolencia que usted, pero la vida, por muy injusta que fuera y sea, merece ser vivida en su caso aún más.
Y aunque los momentos de flaqueza me aprisionen a menudo, saco fuerzas de mi pueblo y mis ideas para salir adelante. ¿Cómo usted, siendo tan cercano y compasivo, y viviendo con un pueblo que tanto le quiere, no ve motivos para la vida?
Si viviese usted en mi Cuba y viese cuanto mal ronda por sus calles, vería entonces cuanta falta hace gente como usted en este mundo, personas buenas, sin más, que ayuden sin pretensiones ni ánimos oscuros sino por el mero placer de hacer sonreir al prójimo. ¿No es eso lo que predica su Iglesia? ¿Amor y ayuda al prójimo?
Pues hágalo Buen Manuel, que esa es la más hermosa tarea que el hombre puede alcanzar a tener y esa debe satisfacción más que suficiente para usted, convirtiéndose en el único sentido de su vida.
Aquí, Dios hace tiempo que nos ha abandonado a todos, hasta a aquellos que todavía creen en él. La independencia de la madre patria no nos ha traido ni paz ni esperanza, sino la misma hambre y miseria que con los colonos peninsulares. Aquí Don Manuel, sí existen motivos de peso para la angustia existencial y del vivir y sin embargo, seguimos luchando porque necesitamos vivir ya que la alternativa no es otra que dejarse abrazar por la fría dama de la guadaña.


Viva usted Buen Manuel, y sea feliz.
Reciba un afectuoso saludo de Jacobo Torres.


Resumen de las incógnitas de la filosofía existencialista.

miércoles, 21 de abril de 2010

PERCEPCIÓN DE LO INPERCENTIBLE (Alejandro Jiménez Moltó)

Definiendo la vida la puedo considerar como un juego de hechos en el que sigues un curso según la mentalidad aleatoria de cada persona y vives tu vida ateniéndote a tus normas. Los vicios, sentimientos y emociones que podemos tratar, son inmensamente infinitos e inacabables, y en el curso de ellos, nos encontraremos con tentaciones y contradicciones que nos harán cambiar de opinión continuamente y hacernos variar la dirección de nuestros pensamientos.
Ahí esta la clave, es ese el factor del cambio y el verdadero destino, el ideal humano, los pensamientos contrarios, el SER humano en sí, es el factor que altera al mismo ser humano.
Solo él es capaz de hacer variar otras vidas: personas malas, odio y rechazo, todo por unos diferentes pensamientos establecidos que contrarían ideas y llevan a dar una señal en el cerebro de la persona para acabar actuando con MALDAD, y así interferir en el precioso futuro que le puede deparar. También puede ser considerada una persona que, aun siendo imperfecta, no deja de tener su meta sin saberlo.



Muchas son las apariencias y muchas son las personas que no saben, o inconscientemente actúan sobre otras cambiándole su rumbo, su órbita, su carrera, su meta, su fin…

Por eso hay que aprender a vivir humildemente, y no vivir fría o recelosamente. Ahora olvidemos la envidia y el pesar del bien de otros, me hace gracia… ¿Acaso no estaríamos en el paraíso si esto fuera así?

De aquí varia mi propio rumbo, mi teoría, porque sé que aunque mi vida pueda sufrir cambios negativos y me encuentre con personas que me obstruyan, el verdadero destino está ahí, como mi meta sin yo saberla, la que deseo y ansío sin conocerla, la que sin haberla nombrado siento tocarla y enorgullecerme por poseerla, porque mi vida tiene que tener un sentido…porque para mí, ese es el sentido de la vida…

El cuerpo humano no está creado para hacer el mal, aunque también pueda hacerlo… Está creado para albergar el alma y con ello descubrir su meta con el fin de lograr su sentido vital, así se creó y así con él hemos deparado en los problemas sociales del capital que afectan hoy día a nuestro mundo conocido.

A todo esto, es obvio que se antepone una fuerza suprema, ayudada por la mejor cualidad humana, la fe. Es a esta fuerza a la que llamamos universo y su orden.

Terminando por ser realistas, tenemos la obligación de pensar que es obvio que exista DIOS.

Así piensa una persona que se ha dado cuenta del verdadero sentido de la existencia…

jueves, 15 de abril de 2010

NIETZCHE (Antonio Mejías)


Friedriz Wilhelm Nietzsche nació a mediados del siglo XIX en una pequeña ciudad alemana. Tras la muerte de su padre (pastor protestante) creció rodeado de un ambiente familiar femenino y piadoso. Fue un niño serio y reflexivo, y con dificultades para relacionarse. A los doce años de edad comenzaron los dolores de cabeza, que le acompañarían durante toda su vida.
A los veinticuatro años, ocupa la cátedra de filosofía de la universidad de Basilea como profesor. Da su primera clase sobre Homero y la filología clásica.
En esta etapa comienza a escribir un libro, alentado por Wagner, que se publica en 1871, el nacimiento de la tragedia en el espíritu de la música, en el que se compara la decadencia de la cultura griega con la alemana y propone como su salvación el espíritu wagneriano. No obstante, en 1876 se produce la ruptura definitiva con Wagner: Nietzsche ha dejado de ver en el compositor la fuerza dionisiaca que estimula la vida.
La enfermedad ha ido en aumento hasta llegar a impedirle valerse por sí mismo: los dolores de cabeza, de ojos y los vómitos son constantes.
Los diez años siguientes los pasa viajando por distintos lugares, vive de modo precario y escribe las que serán sus obras mas importantes (Aurora, La gaya ciencia y Así habló Zaratustra), recoge la idea del superhombre y la transmutación de los valores; es su obra más importante.
En mayo de 1889 es trasladado a una clínica de Basilea con signos de locura, de la que no llegaría a curarse. Los últimos años de su vida los pasó en compañía de su madre y, muerta ésta, de su hermana hasta el 25 de Agosto de 1900 cuando fallece.


La filosofía de Nietzsche se oculta detrás de un lenguaje lleno de imágenes.

Su obra se puede dividir en periodos:
El periodo romántico (Filosofía de la noche), está centrado en el estudio del pensamiento griego. En este periodo destacan ideas como el fenómeno de lo trágico se descubre la verdadera naturaleza de la realidad, corresponde al arte y ala tragedia conocer la esencia trágica del mundo, la vida es una antítesis y un vaivén ente lo infinito y lo infinito, y la última idea es que Sócrates encarna la oposición a la visión trágica del mundo, representando el dominio de lo lógico, de la razón, frente a lo trágico de la vida.

Para Nietzsche la vida no es accesible a la compresión intelectual, sino mediante la intuición. El arte y la poesía son el medio a través del cual aprendemos y la ontología están unidas.
La expresión simbólico de la vida se desarrolla a partir de dos fuerzas estéticas que se combaten, pero que se necesitan: lo apolíneo y lo dionisiaco, representadas por los dos símbolos: el dios Apolo y el dios Dioniso.
· El espíritu dionisiaco, de Dionisio, Dios de la orgía, representa los valores de la vida, de la desmesura, la embriaguez y la anulación de la conciencia personal; es el símbolo de la vida que se desborda rompiendo la barreras y las limitaciones.
· El espíritu apolínea, de Apolo, dios de la belleza, representa los valores de la razón, la medida, el equilibrio y la individualidad.
La lucha entre ambos representa el propio (juego trágico) en que consiste el mundo: vida y muerte, nacimiento y decadencia, que constituyen dimensiones de una misma realidad.
La tragedia griega expresa la antítesis entre el fondo infinito y el ser finito, encarnada en la contraposición de lo dionisiaco, que se manifiesta a través de la música y la danza, que corresponde al coro, y de lo apolíneo, que se expresa a través de la palabra y que corresponde a las figuras, a los personajes.
Los orígenes de la tragedia, dice Nietzsche, están en el coro trágico, que rememora la aventura del despedazamiento de Dionisio, devorado por los Titanes y resurgido de sus cenizas.

Sin embargo, embargo, el pathos trágico no es pesimista, el hundimiento de la existencia individual no significa su total aniquilación, sino la vuelta al fondo de la vida del que todo lo individual la surgido. Luz y noche, nacimiento y muerte son un mismo camino, el arte trágico supone una aceptación valiente y sublime de la vida que asume también el dolor que ésta engendra.
La grandeza de la tragedia griega es haber captado la síntesis creadora de las dos fuerzas enfrentadas entre sí, la contención y la desmesura, el sueño y la embriaguez: (Apolo no podía vivir sin Dioniso).



Al final en la filosofía de Nietzsche resuena una llamada a vivir a la luz de lo que el ser humano cree y siente sinceramente, abandonado la seguridad de los valores de un mundo trascendente edificado sobre la religión y asumido la vida como una experiencia trágica, como una lucha de donde emana la única fuente de valor. El ser humano se convierte así en ley para sí mismo, en el creador de sus propios valores, en el superhombre que vive plenamente, desinhibido, ilimitado y libre.
Nietzsche apuesta por el vitalismo: una moral que gira entorno a la vida; vivir el momento, renunciar a que la trascendencia confiera a la vida su peso y sentido, y buscar ese sentido en la propia vida. Consecuencias, probablemente vulgarizadas e irreflexivas, de esa actitud vitalista con la que Nietzsche expresa el sentido y valor de lo humano se encuentra en la actual identificación de la felicidad con lo material (dinero, poder, sexo, etc.).




El arte moderno del siglo XX es una expresión perfecta de la pluralidad de significaciones que, según Nietzsche, constituye la realidad. Ese arte (abstracto, incomprensible), que ha roto con los criterios clásicos de belleza. La emoción que inspira al autor no debe coincidir con la que despierta en el espectador, e incluso éstas pueden cambiar con el tiempo.
Este (todo vale) del arte moderno se ha expandido a todos los ámbitos de la cultura. Esto ha supuesto, junto a una generalización de la cultura, una banalización e incluso (basuralización) de los productos culturales, ya que para ser consumidos masivamente deben ser simples, fáciles y de utilidad inmediata.

domingo, 31 de enero de 2010

DEFINICIÓN DE INFINITO (Alejandro Jiménez Moltó)

La definición de infinito se puede analizar, desde mi punto de vista, como un término inacabado o inacabable, o que no posee límites para terminar una determinada función.En su metáfora, podemos compararlo con el universo (el cual posee las características del infinito).Desglosando este tema, es necesario sacar a relucir la idea de algo que lo crea (ya que nada es increado, sino que la creación y destrucción o autodestrucción son características obvias del universo). Por consiguiente, es necesario que “alguien” (no importa cómo le llamemos ni cómo lo representemos interior o real y fácticamente), que se encargue de hacer existir cualquier tipo de cosa que conocemos, sea de la forma que sea. Al definir el infinito así, nos encontramos que la mayoría, y podríamos ampliar a todas, las características de la vida son infinitas de algún modo u otro. En la vida misma sólo hay un factor esencial que altera el cambio, pero al mismo tiempo hace posible existir lo inexistente y mantener lo que ya existe. Por tanto, el ser vivo, el pensamiento, el amor (como triunfo de los opuestos amor-odio), y el alma son infinitos, partiendo del punto base que es una mente mantenedora infinitamente de factores interminables. Y así llego a mi definición final de un infinito basado en un todo, desarrollado por la fe, y acabando en Dios.

viernes, 22 de enero de 2010

LA SUPERACIÓN DE ELEATISMO EN MARÍA ZAMBRANO (Paky Conde de la Torre)



La vida de la pensadora malagueña María Zambrano cruza todo el siglo XX, abrazándose y entrelazándose de una forma apasionada en razón histórica y vivida. Su vida ya ha sido objeto de la novela “Araceli”, de Elsa Morante (centrada en la hermana de María), y del filme “María querida”, de José Luis García Sánchez y protagonizado por Pilar Bardem.
Zambrano vivió el drama de España, la agonía de Europa y sufrió duras vicisitudes .Su historia, sangrienta y dramática, opta por el existencialismo pesimista o por la creencia al modo de Hölderlin de que detrás de todo peligro abunda lo que salva. Se trata de aceptar al hombre-lucha, al hombre-pueblo, que cual yedra puede renacer tras la caída. Desde el exilio y la desgracia (mendigó en Francia para sobrevivir) apuesta por la crítica a las ideologías absolutizantes, políticas y religiosas.
Discípula de Ortega y Gasset, se separa de sus directrices y considera insuficiente su “razón vital”. Crea su propia filosofía original a pesar de que hay puntos en común inevitables .Que la “razón poética” debe mucho a la “razón vital” preocuparon tanto a la filósofa malagueña como al pensador madrileño. María se propone elaborar un nuevo modo de razón que supere el estrecho racionalismo que en buena medida parte de la filosofía occidental, y cuya primera manifestación es la parmenídea. El eleatismo del ser es algo a superar si de verdad se pretende pensar la realidad en toda su riqueza. Es necesario para ello escapar a esa noción de unidad tan férrea que la filosofía ha seguido y encumbrado. Para la superación del ser eleático podemos remitirnos a pasajes de textos clásicos tanto de Ortega como de Zambrano, en especial “La historia como sistema” de Ortega y Gasset, y “Filosofía y poesía “de María Zambrano.
La categoría del ser eleático se erige como estandarte de lo que es el núcleo duro de la mayor parte de la ontología occidental, y en ningún momento ha de entenderse de manera restringida, como aquello que hace referencia a la isla de Elea y que es la cuna de toda nuestra tradición occidental, sino que María Zambrano hace una semblanza histórico-filosófica en torno a una postura perspectivista que fue enunciada por Nietzsche.
Que el hombre europeo es heredero del hombre griego es una evidencia clara y distinta al modo cartesiano. Pero una herencia no es sólo un tesoro, es a la vez una carga y una cadena. Larvada en el concepto de naturaleza hemos recibido la cadena que nos ha hecho esclavos del destino helénico. Es necesario que el ser humano no se deje atrapar por esos ideales de identidad y fijeza que corresponden al ser eleático, y admitir que lo único estable en el ser humano es su inestabilidad, y el único reducto de identidad que le queda es su pasado, es decir, lo que ya ha sido. No obstante, el ser del hombre no puede quedar reducido a aquello que ya ha sido, sino a aquello que va siendo no en el sentido del devenir heraclíteo, sino en el sentido de fabricación de sí mismo (autofabricación).



Es de absoluta necesariedad que el animal humano deje de ser pensado bajo el prisma de la noción eleática del ser sobre la que se asienta la idea de “res”.Para hablar pues del ser humano tenemos que elaborar un concepto no-eleático del ser, así como se ha elaborado una geometría no-euclidiana. No hay un punto de vista universal y absoluto sobre el mundo, sino un punto de vista creado; en suma, infinitos puntos de vista sobre el mundo y el hombre en base a épocas, proyectos vitales, intereses, etc…, y añadir que el “todo” del poeta es bien diferente, pues no es un “todo” como horizonte ni como principio sino a posteriori, que sólo lo será cuando cada cosa haya llegado a su plenitud. Zambrano acude al poema y abre infinitas perspectivas. De ahí que la malagueña abogue por la fusión, incluso por la con-fusión (eso sí, premeditada) entre filosofía y poesía.
Esta noción de perspectiva ilimitada deja muy atrás buena parte de la concepción metafísica tradicional según la cual existe una coincidencia plena entre ser y conocer, y nos recuerda la afirmación rortyana de que la filosofía no es el espejo de la naturaleza.
El mensaje de Zambrano es pura actualidad y aboga por el “no pesar ni pisar sobre nada ni nadie”. Os animo a leer el libro “María Zambrano: la dama peregrina” (Editorial Berenice), publicado recientemente por el profesor y licenciado en Filosofía Rogelio Blanco Martínez, que en la actualidad ocupa el cargo de director general del Libro y Archivos, que la conoció y la trató en los últimos años de su vida.